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En mi último fin de semana en el viejo continente, decidí hacer un viaje a algún país al que todavía no haya estado, y el cual verdaderamente me llamara la atención. Fue entonces que decidí viajar a Alemania, por recomendación de conocidos que habían estado y que me aseguraron que me iba a sorprender.

Berlin


Puerta de Brandenburgo

  • Rrestos del Muro de Berlín

En mi último fin de semana en el viejo continente, decidí hacer un viaje a algún país al que todavía no haya estado, y el cual verdaderamente me llamara la atención. Fue entonces que decidí viajar a Alemania, por recomendación de conocidos que habían estado y que me aseguraron que me iba a sorprender.

Reservé mis pasajes esa misma semana con mucha facilidad, desde el sitio web www.easyjet.com. Pasajes de ida y vuelta en avión, trenes, todo por un precio muy económico que no se consigue en Sudamérica por ejemplo.

Barrios turísticos de Berlín

  • Isla de los Museos en Berlín

La Puerta de Brandenburgo
La Puerta de Brandenburgo

El 26 de enero arribé a la fría ciudad de Berlin al aeropuerto Schönefeld. Era ya de noche, y la nieve cubría todo el espacio abierto. La estación estaba a unos metros del aeropuerto y era muy fácil de encontrar y entender. Una vez allí, luego de sacar el ticket y sin un hostel todavía reservado, decidí buscar alguno por el Zoologischer Garten, barrio de los más importantes y turísticos de Berlin.

Ya tenía una dirección de un hostel que había encontrado, y ahí me dirigí en un taxi, luego de bajarme del tren. Esa noche solamente bajé a comer algo rápido y a degustar alguna cerveza alemana, que para mi gusto, es de las más ricas del mundo, y volví a mi habitación a dormir para así levantarme al otro día lo más temprano posible.

Mi primera visita fue a la famosa puerta de Brandenburgo, donde tantos hechos históricos ocurrieron, y donde se esconde tanta historia y cultura. Desde allí continué mi caminata por la gran avenida que se abre en este lugar, y que llega hasta la Isla de los Museos, donde se encuentran museos como el Museo Antiguo, el Museo Nuevo, la Galería Nacional Antigua, el Museo Bode, el Museo de Pérgamo.

Estos son paisajes inolvidables, que quedarán guardados en la memoria por siempre, sobre todo con el toque especial que le da la nieve a esta viva y sombría ciudad, que esconde características de todo tipo.

A unas pocas cuadras, llegué caminando al famoso “Checkpoint Charlie”, otro punto de Berlín donde se emana historia europea. Este lugar es famoso por ser el pasadizo por donde la mayoría de los ciudadanos se escapaban de una parte de Berlín a la otra. Aquí hay algunos museos relacionados con la historia del muro que son muy interesantes para entrar y ver, además de fotos inéditas de los líderes de cada país en la Guerra Mundial.

Catedral de Berlin
Catedral de Berlin

Muy cerca también de “Checkpoint Charlie”, se encuentro el museo llamado “Topografía del Terror”. En este museo se expone toda la historia, desde el principio hasta el fin, del partido Nazi en Alemania. Hay fotos explícitas, sacadas en momentos fuertes, como los soldados nazis  ejecutando a ciudadanos judíos, u otras como Hitler caminando frente a las inmensas filas de soldados que lo saludaban con su distinguido brazo en alto.

Realmente vale la pena ver este museo, que puede no ser muy conocido por los turistas, pero que es altamente recomendable para alguien a quien le interesa la historia alemana.

Exhausto ya de todos los recorridos, el día terminó en el barrio de Alexanderplatz, comiendo las famosas salchichas alemanas, o como las llaman ellos, “currywurst” y después degustando otras cervezas alemanas en un Bar Irlandés. Este barrio es otro que me habían recomendado, debido a su gran tamaño, sus enérgicas calles y su movimiento joven.

Mi tren hacia mi próximo destino salía apenas pasado el mediodía, por eso me vi forzado a levantarme temprano y terminar de visitar los lugares que más me interesaban. Luego de un buen desayuno en mi hostel, tomé el subte (Metro) hacia el Monumento al Holocausto.

Esta es una experiencia berlinesa que deja a las personas boquiabiertas. Además de la extensión del monumento y de su extraña forma, solo hace falta bajar y caminar entre estas irregulares columnas para sentir (sin comparación obviamente) la desorientación que sentían los mismos judíos en los campos de concentración.

Museo Antiguo de Berlin
Museo Antiguo de Berlin

Al terminar esta experiencia, me acerqué a ver el famoso Reichstag al gran barrio Mitte, donde grandes sucesos políticos sucedieron, suceden y continuarán sucediendo a lo largo de la historia alemana.

Este imponente edificio fue también particularmente una de las cosas que más me interesaba ver, y haberlo visto fue sentirme parte un poco de todo lo que aconteció ahí.

Por último, antes de retirarme en el tren en la estación de Alexanderplatz, visité los últimos restos del Muro de Berlín. Lo que queda no es mucho, pero sin duda alguna ver las paredes rasgadas y rotas provocan un sentido de escalofrío en el cuerpo, y hacen correr la imaginación de muchas formas.

Berlín fue una ciudad que me dejó muy sorprendido. Tiene todas las características que una ciudad debería tener. Su funcionamiento es perfecto, sus ciudadanos, con sus cosas malas y buenas, hacen caso a las leyes, y la estructura parece estar dada como para que no haya rotura alguna.

Berlín mezcla un gran pasado lleno de lugares y figuras históricas, con la modernidad y la tecnología de los países más avanzados del mundo. Es una ciudad que vale la pena visitar.

Matias

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